El sitio exacto donde Jesús fue sentenciado a muerte ha permanecido en misterio por dos mil años. Pero un reciente descubrimiento arqueológico en Jerusalén está causando que algunos cristianos cuestionen sus teorías.
Cada año miles de peregrinos cristianos de todo el mundo viajan a Jerusalén para la Semana Santa. Caminan por la Vía Dolorosa, la ruta que siguió Jesús en su camino a la cruz.